Apertura
En México, la mayoría de los restaurantes no nacen de una formación empresarial, sino de una pasión genuina por la comida y la experiencia. Chefs y emprendedores que saben crear momentos memorables para sus clientes se encuentran, casi de la noche a la mañana, obligados a operar como administradores: controlar inventarios, calcular costos, definir precios y liderar equipos, muchas veces sin las herramientas ni el conocimiento para hacerlo con claridad.
La realidad es que administrar un restaurante es increíblemente complejo. El trabajo es duro, la competencia es cada vez más, y los márgenes son delgados como una tortilla de harina. Con tantas variables a tener en cuenta, se vuelve muy fácil perder dinero.

